Ahora estoy llegando un punto en que siento que tengo que decidir. Seguir decidiendo, y arriesgarme al próximo paso. Como siempre, la vida me la está poniendo fácil. Resulta que este mes, cuando fue hora de empezar a trabajar en mi trabajo normal de 4 horas a la semana más o menos (1 hora al día) en un after school program, me informaron que sólo sería un día a la semana de aquí a enero. La verdad es que muy por dentro, y sin decírselo a nadie, quizás sólo a Raquel que es la única que oye estas cosas sin espantarse demasiado, yo estaba deseando no tener que volver al trabajo. Me gusta el trabajo, me pagan muy bien, y estoy encariñada con los niños que son mis estudiantes, pero la verdad es que a la hora en que estoy empacando para irme es cuando todo empieza a fluir en el estudio. Por otra parte los mosaicos me han estado ocupando todo el tiempo, lo que no me ha permitido crear una serie nueva de pituras ni otro cuerpo de trabajo que me ayude a crecer y evolucionar como artista. Para completar, al trabajar en el after-school 1 solo día a la semana, el trabajo ha perdido el encanto que tenía pues ya no se puede contar con el tiempo para ayudar a los niños a crecer en su propio trabajo. Recientemente hubo una reunión que me dio a entender que eso de los cuatro días es algo del pasado, si es que mi instinto no me engaña. Entre el trabajo que he estado realizando para el head start y el after school, y las otras cosas que me encargan por ahí y por allá, L.I.F.E., alguno que otro taller... no he hecho nada nuevo desde que terminé el libro de Magdalena. Y cuando no hago algo nuevo, me siento atrapada como un ratón en una ratonera.
Y para seguir en la onda sincera, ser madre toma mucho tiempo y no me apetece ser mediocre en ese ámbito. Dedico la tarde entera, desde las 6 a las 11 de la noche a hacer todas las cosas que requiere esa profesión. No me puedo levantar muy temprano porque me duermo tarde y mi cuerpo, lamentablemente, a veces no responde como yo quisiera. Así que tengo entre las 10 y las 3 si me disciplino, y ese es el tiempo que paso haciendo mosaicos y otras cosas del business. Necesito reclamar mi tiempo para crear.
Claro, me siento atrapada en estos momentos porque llevo desde septiembre atrapada con las cosas del headstart, pero no he mencionado que cuando acabe, tengo que hacer dos paneles de mosaico adicionales, otros 4 meses o más. Hmmm. ¿Cómo lo hago? Voy a explotar o a dañar lo que he ido logrando en los últimos años? Se me han estado olvidando cosas: llego a trabajar por la tarde en vez de la mañana, o recuerdo dos días después que tenía que dar una clase, o llego un día antes. ¡Y no tengo dinero para secretaria!
Aunque tengo la posibilidad de seguir con lo de los mosaicos, continuar creando programas para escuelas o cosas así, lo que realmente deseo en este momento es tener el tiempo libre para terminar proyectos, pintar una serie, escribir un libro (jaja, qué fácil suena), y trazar un plan para la próxima década. Sí, el mes que viene cumplo 40...
No sé si se trata de la edad o de qué, pero tengo esta urgencia de no hacer nada para poder hacerlo todo, todo lo que he tenido ganas de hacer por un buen tiempo. Y cómo es eso de que me reducen las horas de trabajo. ¿Será que Mr. Soto puede vivir sin sus mosaicos por un rato más? ¿Puedo vivir sin dinero y a la vez mantener el espíritu liberado? ¿Qué podría salir de esa oportunidad si me la diera? ¿Sería el paso que tengo que dar para conseguir que mi trabajo vuele más alto? ¿Será que la vida me está indicando que no hay nada que decidir?















